Hidroituango: un desastre que no cesa

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hidroituango gustavo wilches - Hidroituango: un desastre que no cesa

Hoy este desastre sigue en plena ebullición y cada día sus efectos sobre el ambiente y las comunidades son más complejos y más graves.

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Por Gustavo Wilches-Chaux*

Primer espacio de encuentro

En un artículo de Razón Pública del pasado 11 de febrero afirmé que el proyecto de Hidroituango es el desastre más complejo que ha vivido Colombia en el último siglo. Esta es una reflexión sobre desarrollo de los acontecimientos desde ese momento.

El 27 de febrero se llevó a cabo en Medellín una “Audiencia de Vigilancia Preventiva” convocada por la Procuraduría General de la Nación. De haberse realizado otros encuentros similares desde la concepción misma del proyecto, seguramente hubiera podido evitarse este desastre social, ambiental y cultural. Por eso importa relatar lo que ocurrió en el encuentro.

Participaron cerca de 470 personas, de las cuales por lo menos la mitad provenían de la zona afectada. Intervinieron altos funcionarios del orden nacional y territorial: el procurador general, el contralor general, el ministro de Ambiente, la ministra de Minas y Energía, la directora del IDEAM, los gobernadores de Antioquia, Bolívar y Sucre y Córdoba, y el alcalde de Medellín.

Le otorgaron a dedo a EPM el contrato para ejecutar el proyecto.

Más de cuarenta personas tuvimos la oportunidad de expresar nuestros puntos de vista. En representación de las comunidades llevaron la voz la líder de Ríos Vivos Antioquia, conformada por varias organizaciones de la zona afectada, comerciantes, pescadores, barequeros y otros habitantes de la región, incluyendo al gobernador del cabildo indígena Nutabe y a un dirigente de la Organización Indígena de Antioquia (OIA).

Por supuesto, también habló el Gerente de las Empresas Públicas de Medellín (EPM); un representante de la firma Integral (que ha acompañado desde sus inicios al proyecto y que justificó los diseños del mismo) y el Presidente de la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos de Antioquia, quien, para sorpresa de muchos, dio “un parte de tranquilidad a la comunidad sobre la manera como se está llevando a cabo el proyecto” y, como se ve en el minuto 2:54:00 del video, manifestó que la calidad del agua en el río Cauca ha mejorado en comparación con los indicadores existentes antes de la construcción de la presa.

También hablaron varios profesionales egresados de la Universidad de Antioquia, quienes desde sus respectivas especialidades alertaron sobre “la insostenibilidad de estos proyectos” y la “la necesidad de valorarlos con otros parámetros”, al tiempo que advirtieron sobre el surgimiento en Hidroituango de impactos no considerados en los estudios previos.

Posiblemente la declaración más vehemente en contra de EPM fue la del gobernador de Antioquia, quien manifestó que el Departamento es una “víctima institucional del proyecto”(minuto 1:53:56).

Una luz de esperanza

Al clausurar la audiencia el Procurador expuso las siguientes conclusiones en su cuenta en Twitter y en la página de la Entidad. “Se debe seguir trabajando”, dijo, en:

  1. Mitigación de riesgos ambientales;
  2. Restablecimiento de la normalidad del Río Cauca;
  3. Restablecimiento de derechos sociales y económicos de las poblaciones, y
  4. Transparencia absoluta en la información.

Así mismo, el funcionario anunció que al día siguiente la Procuraduría iba a presentar una Acción Popular junto con las Gobernaciones de Córdoba, Bolívar y Sucre, lo cual confirma que estos departamentos ya son plenamente conscientes de pertenecer a la zona afectada por la emergencia de mayo del 2018 y por las medidas tomadas para conjurarla. Y que reconocen el grave riesgo que pesa sobre sus territorios en caso de que llegara a colapsar la presa.

Mojana Hidroituango Gustavo Wilches - Hidroituango: un desastre que no cesa

Foto: Gobernación de Sucre
La situación de la Mojana debido a Hidroituango es crítica.

El anuncio del Procurador Carrillo constituyó una voz de esperanza sobre la posibilidad de la transformación pacífica y concertada de los conflictos, aun cuando, como en este caso:

  • Se hayan producido tantas y tan continuadas violaciones de los derechos humanos y ambientales de las comunidades; y
  • Existan todavía tantas y tan graves afectaciones sin resolver.

Un desalojo sorpresivo

En la madrugada del día siguiente —jueves 28 de febrero— el ESMAD desalojó el albergue que las familias de Sabanalarga habían establecido en la sede de EPM después de haber abandonado sus viviendas a raíz de la emergencia del año pasado. Tras varias horas de viaje desde Medellín, a donde habían ido para participar en la mencionada audiencia, esas familias encontraron que todas las pertenencias que tenían en el albergue habían desaparecido.

Hasta el momento no he podido averiguar quién impartió esa orden ni por qué se escogió precisamente la madrugada siguiente a la Audiencia Preventiva para llevar a cabo el desalojo. Inevitablemente recordé las palabras del líder de Sabanalarga en esa misma audiencia: Llevamos 10 años de riesgo a la vida. Estos no son proyectos de desarrollo sino proyectos de desarraigo”.

También me llamó la atención que el Fiscal General hubiera escogido el mismo día de la audiencia en Medellín para dar a conocer en Bogotá “el plan metodológico para revisar con detalle la obra de la hidroeléctrica Pescadero–Ituango —Hidroituango” y los resultados de esa investigación, cuyo objetivo es entender las dificultades “que se han presentado en la ejecución del proyecto y establecer eventuales responsabilidades penales”.

Hubiera podido ser en otra fecha, pero este y otros indicios apuntan hacia un enfrentamiento entre estos dos organismos de control —Fiscalía y Procuraduría—, del cual hechos como este son apenas la punta del iceberg.

De la que nos salvamos

Por el informe que presentó el Fiscal General supe que una de las razones para abrir investigación contra exdirectivos del proyecto Hidroituango, fue que le otorgaron a dedo a EPM el contrato para ejecutar el proyecto, pese a que antes se había abierto una convocatoria mundial a la cual acudieron las siguientes firmas: China Three Georges Corporation, Consorcio Kepco, Centrais Eletricas Brasileiras S.A. (Electrobrás), Constructora Norberto Odebrecht S.A., Construcoes E Comercio Camargo Correa S.A., Constructora Andrade Gutierrez S.A. y la misma EPM.

afectados Hidroituango Gustavo Wilches - Hidroituango: un desastre que no cesa

Foto: Centro Nacional de Memoria Histórica
Las comunidades seguirán siendo las más afectadas.

El Fiscal Martinez precisó que el 9 de junio de 2010 se decidió suspender el proceso de oferta pública y el 18 de septiembre Hidroituango y EPM llegaron a un acuerdo para que esta última desarrollara el proyectoAdemás, el fiscal expresó públicamente su convicción de que cualquiera de esas otras empresas reunía mejores requisitos que EPM para ejecutar y posteriormente manejar el proyecto.

La Fiscalía, no ha presentado todavía resultados contundentes sobre las más de sesenta masacres que han tenido lugar en la zona de influencia del proyecto.

El tipo del contrato firmado se denomina BOOMT y, en virtud de él, el adjudicatario del proyecto construye (Builds), es dueño (Owns), opera (Operates), mantiene (Maintains) y al final transfiere (Transfers) al país el proyecto, en este caso después de cincuenta años.

Como se puede observar, en el listado de las empresas oferentes figura la constructora y operadora de la presa de las Tres Gargantas en China, sobre la cual escribí en Razón Pública el artículo “¿Qué buscan los chinos en el Magdalena”, en Abril del 2015. Tanto allí como en este enlace se muestra cómo China está exportando su know how a otros países, en este último caso a Ecuador, con las respectivas consecuencias.

Esto quiere decir que, de no habérsele otorgado el BOOMT de Hidroituango a EPM, durante el próximo medio siglo la misma empresa que generó el desastre de Las Tres Gargantas, u Odebrecht u alguna otra empresa de mañas similares, hubiera tenido el control de la cuenca del río Cauca. También nos salvamos—al menos por ahora—de que alguna de esas empresas tenga el control del río Magdalena

En medio de la gravedad que representa este desastre de Hidroituango, existe por lo menos la ventaja de que el debate entre las comunidades y el proyecto se lleva a cabo entre actores nacionales. Ojalá se logre resolver a través de las instituciones colombianas, entre las cuales se incluyen tanto los organismos de control como las varias instancias del Poder Judicial y del Gobierno.

Las comunidades siguen marginadas

Mientras avanzan los procesos de la Fiscalía, la Contraloría, la Procuraduría y la ANLA, las comunidades siguen siendo meros espectadores de las decisiones que se toman en la zona del desastre. A las reuniones del Puesto de Mando Unificado (PMU) para manejar el desastre no han sido citadas, ni antes ni después de la Audiencia, a pesar de las instrucciones expresas que en ella impartió el Procurador.

Por su parte, la Justicia Especial para la Paz (JEP) ha solicitado “al Gobernador de Antioquia, a EPM y a la empresa SOCYA entregar información sobre búsqueda de personas desaparecidas en municipios aledaños a proyecto Hidroituango”. Hasta el momento ignoro el resultado de ese requerimiento.

ambiente Hidroituango Gustavo Wilches - Hidroituango: un desastre que no cesa

Foto: Procuraduría General de la Nación
Hidroituango ¿un desastre que no cesa?.

La Fiscalía, que ha puesto tanto empeño en la investigación penal de los aspectos contractuales y ambientales del proyecto, no ha presentado todavía resultados contundentes de las investigaciones sobre la masacre del Aro ni sobre las otras más de sesenta masacres que han tenido lugar en la zona de influencia del proyecto desde que —coincidencia o no— comenzó a prepararse el terreno para el mismo.

El desastre ecológico causado por el proyecto cuando se adelantaba en condiciones “normales”, y agudizado y diversificado como fruto de la emergencia ocurrida en mayo del año pasado, sigue afectando de manera integral la calidad de vida y las fuentes de subsistencia de las comunidades locales. En opinión de los pescadores, confirmada por expertos, los ciclos y demás condiciones que permiten la vida en el río Cauca no se recuperan.

A esto hay que añadir que no ha sido descartada la posibilidad de un colapso de la presa y/o de las montañas en donde ella se encuentra enclavada. Por el contrario, cada vez hay más estudios técnicos, elaborados por distintos especialistas nacionales y extranjeros, que alertan sobre la posibilidad de que ocurra en algún momento.

Además, los combates entre las Fuerzas Armadas y grupos armados ilegales como el ELN, Caparrapos y Clan del Golfo son permanentes en la zona. Han aumentado las minas antipersona, los desplazamientos y las amenazas a líderes sociales y sus familiares, y siguen muriendo en la zona jóvenes soldados y civiles colombianos.

Hoy este desastre sigue conmocionando la vida alrededor del río y cada día sus efectos sobre el ambiente y las comunidades son más complejos y más graves.

  • Por Gustavo Wilches Chaux, Cofundador de Razón Pública.

Tomado de razonpublica.com

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