Francachela con los dineros de todos

78 0
istock 477514725 482x320 1 - Francachela con los dineros de todos

Foto ilustrativa;Pulzo.com

d7d7382e fa24 4c9f 966d acc732d4889f 2 - Francachela con los dineros de todos

No solo el fiscal Francisco Barbosa despierta inquietudes en la opinión pública por su conducta extraviada, su falta de sindéresis y sus disparates. También preocupa el contralor Felipe Córdoba, más astuto y frío pero desposeído, como Barbosa, de formación ética. Ni hablar del registrador nacional, Alexánder Vega, de débil carrera y regular fama pero con amigos dispuestos a seleccionarlo para dirigir ese sustancial organismo para la democracia, aunque fuera irresponsable hacerlo.

Barbosa, Córdoba y Vega son ejemplares de una nueva clase de servidores públicos elevados a puestos de manejo oficial no para sepultar el viejo clientelismo basado en el axioma te-ayudo-que-tú-me-ayudarás, sino para revivirlo y fortalecerlo en tiempos en que organizaciones ciudadanas y sus líderes, hechos a pulso y por fuera del establecimiento político tradicional, lograron ganar unas posiciones venciendo a unos caciques. Estos necesitan regresar y nada mejor que incrustar en el servicio público a quienes puedan ser sus operadores.

6 de marzo 300x132 - Francachela con los dineros de todos
El Universal.

Con los candidatos que la politiquería —alborotada por un Poder Ejecutivo inexperto y débil— ha puesto a figurar y con la calidad apenas mediana, si no lamentable, de los elegidos, estamos retrocediendo a épocas que, según suponíamos, estábamos empezando a dejar atrás: como cuando sabíamos que un fiscal general era proclive a apoyar a los paramilitares; o como cuando de otro fiscal se rumoró que unos narcoparamilitares habían hecho colecta para elegirlo. Como cuando una seguidilla de contralores generales fueron detenidos y después condenados. Esta lista es larga: Julio Enrique Escallón, por corrupción; Aníbal Martínez Zuleta, por apropiarse de dineros de la entidad; Rodolfo González, por clientelismo y narcopolítica; Manuel Francisco Becerra y David Turbay, por figurar en la nómina del cartel de Cali. O como cuando, por si fuera poco, el procurador general Orlando Vásquez Velázquez fue suspendido, detenido y condenado por ser, también, beneficiario del narcotráfico del Valle del Cauca.

fiscalis 900x485 1 300x162 - Francachela con los dineros de todos
Pulzo.com

La ciudadanía todavía no recibe explicaciones claras y contundentes de la Fiscalía y de la Contraloría sobre los interrogantes que quedaron abiertos por unos contratos firmados, velozmente, por estos dos entes casi de manera simultánea, con una empresa de origen opaco y sin trayectoria ni capital, denominada Bon Sante SAS, para adquirir centenares de miles de tapabocas por más de $1.000 millones. Tanto más grave por cuanto la Fiscalía y la Contraloría investigan a los corruptos, pero ¿con cuál autoridad moral si sus jefes no demuestran tener conducta diáfana?

No la tuvieron desde el momento del trámite de sus respectivas elecciones: Córdoba, con un respaldo multipartidista ¿a cambio de qué? ¿Sería por puestos y contratos para todos los políticos, como a la vieja usanza? Habría que examinar nómina cuantiosa, asesorías y contratos. Barbosa, por cuyo nombre hizo lobby en la Corte Suprema, entre otros, el mismo contralor, ¿comprometió sus decisiones futuras con el Gobierno al que perteneció y con —por poner unos ejemplos— su antecesor Néstor Humberto Martínez y el rector de su universidad, que habrían interpuesto su poder de “convencimiento” en la época de la elección que ellos llamaban “campaña”?

Tampoco se destacaron por su delicadeza cuando permitieron que sus esposas continuaran trabajando en sus entidades en cargos de manejo y control bajo la liviana disculpa de que ellas estaban en sus puestos antes de que los dos jefes llegaran. Así fue como bajo la supervisión de la esposa del contralor, Marcela Yepes, que dirigía con mano de hierro toda la contratación de la Fiscalía hasta hace unos días, se escogió a los pereiranos de Bon Sante SAS para la adquisición de elementos sanitarios sin contar con más cotizaciones. Yepes estudió y trabajó en la Fiscalía de Pereira y Córdoba nació en esa ciudad. Queda también sin respuesta la curiosidad de que los mismos señores de esa ciudad hayan sido beneficiados en la Contraloría al mismo tiempo y que, apenas con dos años de personería jurídica, hoy tengan decenas de otros contratos con el Estado nacional y regional.

descarga 1 1 - Francachela con los dineros de todos
Función pública

Falta averiguar cuántos más cruces decisivos hubo en el curso de las tareas de estos dos organismos. Y cuántos funcionarios de aquí pasaron para allá. Adelantemos un caso: Julián Ruiz Rodríguez entró a la Fiscalía en 2011 como “profesional especializado 0”; hizo corta carrera como fiscal y después fue “profesional experto” hasta que, entre el 1° de agosto y el 16 de septiembre de 2018, fue designado como “asesor III” en el despacho del fiscal general pero con estrechas relaciones de trabajo con Marcela Yepes. Su hoja de vida en el ente investigador se suspende de pronto ese mes, mismo en que Córdoba acababa de aterrizar en la Contraloría. Y empieza la vida laboral de Ruiz en el ente de control del esposo de Yepes. Ruiz fue designado director de la Oficina Jurídica con un salario de $11’700.000, sin contar viáticos o demás gabelas. Pero hoy, en menos de dos años, vaya meteórica carrera, es el vicecontralor (e), con un sueldo de $20’800.000. La francachela con los dineros de todos nosotros.

Tomado de El Espectador.

Related Post

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *